Bueno, ya pasó la Feria de Baeza y aquí ando yo, machacáo perdío 😅. Pero el aviario respira tranquilidad total — y es que mis agapornis, para estas fechas, no me dan ni un extra de trabajo. Al revés.
En pleno verano el aviario se convierte en mi rincón de calma. Cada día les doy agua fresca 💧, y aprovecho para algún tratamiento puntual: curar las plantas, desinfectar los bajos... esas tareas que suelo dejar zanjadas ya en julio, con el mantenimiento de las instalaciones bien hecho. Así que ahora no queda más que disfrutar.
Mientras yo recupero fuerzas después de la feria, ellos siguen en su rutina de siempre: comiendo, jugando, acicalándose, tan a gusto en su percha como si nada hubiera pasado por el pueblo estos días 🦜💚.
Vacaciones para todos, vamos... ellos y yo. 🌿☀️









